Panel de invitados: Lic. Gabriel Quesada, Sra. Raquel González, Dr. Luis Martínez Ferrer.
El pasado 05 de noviembre a las 14:00 horas se realizó la presentación oficial del Centro de Investigación con la presencia de familia, amigos e invitados especiales. En la que se dio a conocer los objetivos, avances y proyectos de la asociación, en la sede de la UNIS BUSINESS SCHOOL.

P. Carlos Young Vicario regional para Centroamérica. Reflexión sobre el proyecto y el legado del P. Gustavo González Villanueva.
Queridos amigos:
Es una alegría acompañarlos en este día en que nace oficialmente el Centro de Investigación Gustavo González Villanueva. No se trata solo de una nueva institución académica, sino de un acto de gratitud hacia quien dedicó su vida a pensar, enseñar y servir a Guatemala con una inteligencia iluminada por la fe.
El P. Gustavo amó profundamente su patria. Este amor le llevó a vivir -disfrutando- todos los momentos importantes de su vida, especialmente en su Antigua Guatemala, ciudad que lo vio nacer el 31 de marzo de 1935.
Recibió la ordenación sacerdotal en el año 1969, siendo el primer sacerdote del Opus Dei numerario ordenado de Guatemala.
Poco tiempo después de su ordenación, se llenó de responsabilidades dentro del Opus Dei, al ser nombrado Vicario Sacerdote Regional, que es la persona encargada de velar de una manera particular por la marcha de la labor de las mujeres de la Obra.
El P. Gustavo González Villanueva ha sido uno de los grandes arquitectos —silenciosos— de una valoración antropológica seria de la mujer en América Latina.
Su influencia en la formación femenina fue:
1. Recuperar la visión de la mujer como hija de Dios. Libertad y responsabilidad personal. Trabajo profesional serio como camino ordinario de santificación
2. Criterio doctrinal finísimo. Él sostenía que la mujer debía tener la misma seriedad intelectual y teológica que el hombre para poder discernir, aportar, influir, transformar el mundo.
3. Visión sobrenatural cotidiana: piedad recia; su formación llevaba a la mujer a tomar decisiones de santidad en medio del mundo desde su libertad, creciéndose antes los obstáculos.
4. Respeto a las características propias de la mujer. Como decía San Josemaría: “Su amor por lo concreto, su agudeza de ingenio”
5. Huella pedagógica: Formó formadoras. Su método hizo escuela. Las mujeres que él formó han formado, a su vez, a miles más.
El P. Gustavo fue, ante todo, un buscador de la verdad. Sabía que la investigación no se limita a acumular datos, sino que busca comprender el sentido de las cosas, encontrar la huella de Dios en la realidad. En sus escritos y en su trato personal, enseñó que el pensamiento humano florece cuando se pone al servicio del bien común.
El Opus Dei, al que don Gustavo perteneció y amó profundamente, encuentra en esta obra un eco de su espíritu: santificar el trabajo, iluminar la cultura, y transformar la sociedad desde dentro, con la fuerza tranquila del estudio bien hecho y del amor a la verdad.
Por eso, este centro de investigación no solo lleva su nombre: prolonga su misión. Que sea un espacio donde la razón y la fe dialoguen sin miedo, donde se estudien los grandes temas del mundo contemporáneo con profundidad, y donde muchos jóvenes aprendan a pensar con libertad y responsabilidad.
Que este centro nazca con esa misma fe y esperanza: la de creer en el poder del pensamiento, del servicio y del amor para transformar el mundo.
Muchas gracias.





